El seguro de renting es una de las grandes ventajas de esta fórmula: va incluido en la cuota mensual y suele ser a todo riesgo, de modo que no tienes que contratarlo ni gestionarlo por tu cuenta. Saber qué cubre exactamente te ayuda a valorar la tranquilidad que aporta frente a un coche propio.

En esta guía te explicamos qué coberturas incluye el seguro de un coche de renting, qué modalidades existen, quién es el titular de la póliza y qué gastos te ahorras respecto a asegurar un vehículo en propiedad. Así sabrás qué esperar de la protección que viene con tu renting.

¿Qué cubre el seguro de un renting?

La práctica totalidad de los vehículos de renting se contratan con seguro a todo riesgo, la modalidad más completa. Esto supone una gran tranquilidad, porque su importe ya está incluido en la cuota y la gestión de cualquier siniestro corre a cargo de la empresa de renting.

Un seguro a todo riesgo cubre los daños propios del vehículo, incluso si el conductor es el responsable del accidente, además de la responsabilidad civil frente a terceros. A ello se suman coberturas como el robo, el incendio y, en muchas pólizas, la rotura de lunas.

Estas son las coberturas que suele reunir el seguro de un coche de renting.

Qué incluye el seguro de renting

  • Daños propios del vehículo, aun siendo responsable
  • Responsabilidad civil frente a terceros
  • Robo e incendio
  • Rotura de lunas y asistencia en carretera 24 horas

¿Quién es el titular de la póliza?

En un contrato de renting, el propietario del vehículo y titular del seguro es la empresa de renting. Al entregarte el coche, extiende un documento de cesión donde se recogen las condiciones de uso y de cobertura, incluidos los conductores autorizados a utilizar el vehículo.

Conviene fijarse en ese punto. Solo tendrán cobertura los conductores especificados en el documento, aunque algunos contratos admiten conductor no nominado, lo que permite que otra persona distinta de la habitual conduzca el coche con la misma protección.

El peso del seguro dentro de la cuota no es menor: se estima que representa en torno a un 20 por ciento del pago mensual. Que ese coste esté cerrado y gestionado por la empresa aporta una tranquilidad difícil de cuantificar, sobre todo si se compara con la subida anual de las primas del mercado.

¿Qué modalidades de seguro existen?

Aunque lo habitual en renting es el todo riesgo, conviene conocer las distintas modalidades para entender qué estás contratando. Cada una ofrece un nivel de protección diferente y, en consecuencia, repercute de forma distinta en el coste del servicio.

El seguro a terceros cubre solo los daños causados a otros, mientras que el terceros ampliado añade coberturas como robo, incendio o lunas. El todo riesgo con franquicia protege el vehículo propio pero exige asumir una cantidad en cada siniestro, y el todo riesgo sin franquicia lo cubre por completo.

Así se diferencian las principales modalidades de seguro en el renting.

Modalidades de seguro en el renting


Todo riesgo sin franquicia

La cobertura más completa: protege el vehículo por completo sin que asumas nada en cada siniestro.

Todo riesgo con franquicia

Cubre los daños propios, pero pagas una cantidad fija por cada siniestro; abarata la cuota.

Terceros ampliado

Responsabilidad civil más coberturas como robo, incendio, lunas y asistencia.

Terceros

La cobertura básica obligatoria: solo los daños causados a terceros, no los del propio coche.


¿Qué gastos te ahorras frente a un coche propio?

Con un coche en propiedad, el seguro es un gasto anual que gestionas y pagas aparte, y que suele subir cada año con la revisión de las primas. En el renting, ese coste va integrado en la cuota y, en muchas ofertas, la prima se mantiene estable durante toda la vigencia del contrato.

Además, te ahorras la gestión: no tienes que comparar aseguradoras, renovar la póliza ni adelantar el pago anual. La empresa de renting se encarga de todo, de modo que el seguro deja de ser una preocupación y una partida más que controlar en tu presupuesto.

Existe la posibilidad de asegurar el coche por tu cuenta, pero suele tener más inconvenientes que ventajas: tendrías que ocuparte de la gestión y de devolver el vehículo en perfecto estado. Por eso la mayoría de conductores prefieren el seguro que ya viene integrado en el contrato.

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En el renting, el seguro a todo riesgo va incluido en la cuota y lo gestiona la empresa: ni comparas pólizas ni te preocupas de la subida anual de la prima.

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¿Merece la pena por la tranquilidad?

Para muchos conductores, tener el seguro a todo riesgo incluido y gestionado es una de las razones de peso para elegir el renting. La previsibilidad de una cuota que lo engloba casi todo compensa frente a la suma de gastos sueltos de un coche propio.

Si quieres ver el conjunto, te ayudará repasar cómo funciona el renting en Zaragoza y compararlo con la compra en nuestra guía sobre renting o comprar coche en Zaragoza.

Descubre las opciones de renting para particulares y conduce por Zaragoza con seguro a todo riesgo, mantenimiento y una cuota fija que te libra de gestiones.